Aquí dentro, he estado pocas veces. Aún. Aquí dentro, pese al ruido de visitantes y devotos, hay a la vez un silencio cuyo sonido es más fuerte que cualquiera de esos ruidos. Como en el Pilar, de Zaragoza, así nosotros también, en nuestro interior. ¿Qué buscas? ¿El silencio, o el ruido?
Navegando vamos, … no sólo en barca, y no sólo por el mar. Remando contra lo que nos frena, … las olas, las mareas, o incluso el simple avanzar. Y no sólo por el agua. Navegando seguimos, hacia el mar ….
… ¿qué buscas, marinero, cuando llegas al silencio del mar?
A veces me pregunto por qué nuestra sociedad parece tan perdida. Me pregunto por qué parece no haber ya sentido común. Me pregunto por qué la gente puede ser tan egocéntrica..
Y a veces, en mitad de esto, llega a ser un verdadero tesoro el conocer algún lugar, donde sentarse, disfrutar del aire, de los colores y, sobre todo, … disfrutar del silencio y su Paz..
¿Por qué el ruido dice tan poco, y el silencio tanto?
Tantos momentos en la vida, … en los que tenemos decisiones difíciles. Tantos momentos de soledad. Estas decisiones nos definen a nosotros y a nuestra vida. Y después, después de la tormenta, cuando todo vuelve a la calma, … miramos, y somos nosotros que permanecemos. Somos nosotros que hemos dado otro paso más. Hacia nuestra alma.
Dedicado a todas aquellas personas que estén en un momento así.
Fue cuando llegué a Sintra, que pronto perdí mi camino en el pueblo. Decidí seguir unas estrechas escaleras, que parecían llevarme en la dirección correcta, … sin final. Y en un pequeño espacio abierto apareció esta iglesia, desprendiendo silencio y paz de sus piedras, y su especial enclave. Miré alrededor, y noté que este silencio parecía cubrir todo este acogedor lugar.
Esto fue el comienzo de un día inolvidable, lleno de momentos especiales, … sólo comparables a una peregrinación.
Caminando en la vida, siempre hacia adelante, o a pie hacia la puesta de sol en peregrinación. A veces necesitamos mirar alrededor para darnos cuenta de ciertos regalos que se nos dan. Como un amanecer, mirando atrás. Como las bellas siluetas que pasamos con nuestro paso. Como esa bonita paz y silencio que nos anima a seguir adelante.
Estas calles tienen un encanto especial por sí mismas. Estuve la tarde andando por ellas. Pudiera no parecerlo, pero sentí silencio, mucha calma, … y un sentimiento, como que la vida simplemente fluye.