Navegando vamos, … no sólo en barca, y no sólo por el mar. Remando contra lo que nos frena, … las olas, las mareas, o incluso el simple avanzar. Y no sólo por el agua. Navegando seguimos, hacia el mar ….
… ¿qué buscas, marinero, cuando llegas al silencio del mar?
Somos distintos, y esa es una bendición. Vemos las cosas bajo un punto de vista distinto, y esto nos enriquece. Pero también vemos la realidad de forma distinta. ¿No será necesario abandonarnos, dejar atrás nuestro ego, para encontrar la Verdad?