Es cuando lo que nos gusta está al alcance de la mano cuando la tentación aparece, para hacer realidad nuestros sueños. Y es una meta: nuestros sueños. Pero, también son nuestros momentos más débiles, cuando somos menos conscientes de la realidad, de nuestras limitaciones. Excederlas nos lleva a una crisis. Temerlas, a estancarnos. Los sueños tan sólo llegan teniendo una alta consciencia de nuestra realidad..
hmmm, … aún así, ¿no probarías esta moto? ;-)
No sólo hay quienes tienen una desbordante imaginación, sino que además saben plasmarla en la realidad misma, como hizo Gaudí. Imaginación y realidad, … ¿acaso no tienen que ver con los sueños profundos del alma, y el podrerlos alcanzar?
… que nos traen esa esperanza de resurgir, de volver a ser, de sentir la esencia misma de uno mismo. De saber quiénes somos, y descubrirlo a lo largo de la vida, paso a paso.