Es sorprendente la naturaleza. Pero todavía más lo que es a veces nuestra interacción con ella, y muy especialmente en momentos cotidianas, y en los de mayor sencillez. ¿Quién no ha soplado un diente de león, y ha visto cómo se esparce en el aire? Estoy seguro de que a muchos nos ha maravillado esto de pequeños (y quizá no tan pequeños).
Estas pequeñas maravillas o magia de la naturaleza, siempre despierta una gran curiosidad en nosotros, por el mundo en que vivimos, por la Creación, por la Naturaleza.
Dedico esta foto a todos aquellos que viven de investigar y buscar de forma sana y con humilde sencillez, este precioso planeta donde vivimos.
Se dice que no hay nada más pacífico que ver un niño durmiendo. Es incluso habitual, ver a la gente sonreir cuando están viendo su sueño. ¿Inocencia? ¿fragilidad? ¿simplicidad? Son los niños, quienes más viven el presente. Sin preocupaciones por el futuro. Sin cargas por el pasado. Simplemente el presente. Quizá es por esto por lo que duermen tan profundamente.
… que nos traen esa esperanza de resurgir, de volver a ser, de sentir la esencia misma de uno mismo. De saber quiénes somos, y descubrirlo a lo largo de la vida, paso a paso.
La oscuridad es tan sólo la ausencia de luz, en todos los sentidos. Y siempre se puede encontrar esa sonrisa que nos lleve por encima de cualquier oscuridad.
Siempre, los peregrinos han despertado toda clase de sentimientos en la gente. ¿Curiosidad? ¿recuerdos? ¿desconfianza, quizá? ¿respeto? ¿admiración? No es fácil entender por qué alguien caminaría estas grandes distancias, día tras día, durante el tiempo que sea necesario.
… cada peregrino lo sabe. Cada uno tiene sus motivos.
Es cuando sentimos esa oscuridad a nuestro alrededor, esa falta de luz. Es entonces, cuando necesitamos esa calor, cuando vamos, sin saber bien dónde está todo, palpando con nuestras manos ciegas hasta que encontramos la ventana. Y al abrir, hay un momento especial cuando por fin entra la luz, … junto con ese calor,
Después de andar en la nieve durante unas horas con niebla, la naturaleza pareció querer despedirse de mi con este “hasta la próxima”. Me encantó esta vista de la luna. Vivimos en un planeta precioso, que nunca deja de sorprendernos.