Luces, … sirven normalmente para guiarnos en la oscuridad. Aunque puede suceder que cieguen, por su belleza, sus colores o intensidad. Siempre es una alegría encontrar a quien no se deja cegar, puesto que termina siendo alguien en quien se puede confiar.
Igual pasa con otras muchas cosas en la vida. Como el dinero.
No puedo evitar pensar en la esperanza. Sin duda se trata de un deseo de luz, o de búsqueda de luz. Y, … precisamente luz, por necesitarla. Especialmente en tiempos de oscuridad, por el motivo que sea. ¿Necesitamos la oscuridad, para que aparezca la esperanza y búsqueda de luz? ¿Será esta la razón por la que existe el sufrimiento? O, … ¿no habrá otras fuentes para la esperanza? Seguro que se te ocurren unas pocas. ¿A que sí?
Se dice que no hay nada más pacífico que ver un niño durmiendo. Es incluso habitual, ver a la gente sonreir cuando están viendo su sueño. ¿Inocencia? ¿fragilidad? ¿simplicidad? Son los niños, quienes más viven el presente. Sin preocupaciones por el futuro. Sin cargas por el pasado. Simplemente el presente. Quizá es por esto por lo que duermen tan profundamente.
A veces nos vemos teniendo que elegir un camino, de entre muchos, siendo esto una decisión difícil al no saber si será la correcta.
Supongo que nuestra vida se define por todas nuestras decisiones, con nuestros aciertos y nuestros errores. Es más la actitud, la que muestra quiénes somos.
De todos modos, si pudiéramos conocer el futuro, la vida sería aburridísima :-)
La oscuridad es tan sólo la ausencia de luz, en todos los sentidos. Y siempre se puede encontrar esa sonrisa que nos lleve por encima de cualquier oscuridad.
Siempre, los peregrinos han despertado toda clase de sentimientos en la gente. ¿Curiosidad? ¿recuerdos? ¿desconfianza, quizá? ¿respeto? ¿admiración? No es fácil entender por qué alguien caminaría estas grandes distancias, día tras día, durante el tiempo que sea necesario.
… cada peregrino lo sabe. Cada uno tiene sus motivos.
Es muy normal encontrarnos en buenos momentos, … o en malos. Pero no es más que como estas ondas en un lago. Aún con viento, siempre hay una media, o estabilidad: nosotros mismos.