Después de unos cuantos días caminando, el peregrino comienza a saber qué es necesario y qué no, que es simplemente peso extra, y qué debe venirse con él al lo largo del Camino. Y comienza a saber cómo caminar, como viajar: lo suficientemente ligero y lo suficientemente bien. Esto tiene un claro eco en otros aspectos del ser humano, como la mente, … y el alma.
Es sorprendente cómo hasta la arquitectura a lo largo de esta peregrinación coincide con los sentimientos de peregrinos, incluso desde hace tantos siglos, hasta nuestros días.
¿Quién no quisiera poder continuar en otra vida, después de esta? Ya se ha dicho de ello, que para ser el primero ahí, hay que ser antes el último aquí, en esta vida, y servir a los demás con la mayor humildad y sencillez.
Benditas las dos, la humildad y la sencillez, que llegan a todas partes.
“Alégrense los que construyen la Verdad, los que soñaron un mundo al revés …” (Luis Guitarra)
Vivo sin vivir en mi, decía ella, alabando la muerte, como liberación del alma encerrada en nuestro cuerpo. Muero porque no muero, decía. Y en esa muerte diaria, encontraba el mayor brillo a la Vida.
En la entrada al convento de Santa Teresa, en Ávila, parece como que el árbol refleje su poesía, queriendo subir a los cielos a partir del más terrenal convento.
Poesía viva. Vivo sin vivir en mi
Aún sigue clavado. Aún hay injusticias. Aún hay dictadores. Aún no se respetan los derechos humanos. Aún hay falta de racionalidad. Aún hay una grandísima falta de amor. Aún hay ataques a su legado. Aún hay tanto que aprender. Aún no se ha entendido su mensaje.
"La fábrica", así llaman los italianos al Duomo de Milán. Fábrica, por todas las restauraciones que va necesitando, con el paso del tiempo. Y el resultado es que sigue siendo una gran referencia. Y nosotros, ¿no avanzaríamos más con continuas "restauraciones" interiores?
Aquí dentro, he estado pocas veces. Aún. Aquí dentro, pese al ruido de visitantes y devotos, hay a la vez un silencio cuyo sonido es más fuerte que cualquiera de esos ruidos. Como en el Pilar, de Zaragoza, así nosotros también, en nuestro interior. ¿Qué buscas? ¿El silencio, o el ruido?
Mensajeros de lo Divino, portadores de grandes mensajes en muchas religiones, sus palabras siempre han contado con la acción humana, y por tanto con su libertad de elección. Como también, siempre, … la esperanza ha estado basada en la libertad.
¿Será por esto, que sus representaciones en esculturas parecen tan llenas de vida, e incluso inquisitivas? Quizá este misterio es parte de los sentimientos en este tiempo de Adviento. Sentimientos, … de esperanza y vida.
Cada año, alrededor de estas fechas, hay una oración por la Paz en este lugar donde esta foto está hecha: la basílica de San Francisco el Grande en Madrid. Esta oración por la Paz ha incluido e incluye a musulmanes, judíos, evangélicos, ortodoxos rumanos, ortodoxos griegos y católicos. El ambiente es tan especial y bonito, que todos aguardamos estas fechas con impaciencia para vernos todos ahí, unidos, en oración por la Paz.
Fue cuando llegué a Sintra, que pronto perdí mi camino en el pueblo. Decidí seguir unas estrechas escaleras, que parecían llevarme en la dirección correcta, … sin final. Y en un pequeño espacio abierto apareció esta iglesia, desprendiendo silencio y paz de sus piedras, y su especial enclave. Miré alrededor, y noté que este silencio parecía cubrir todo este acogedor lugar.
Esto fue el comienzo de un día inolvidable, lleno de momentos especiales, … sólo comparables a una peregrinación.
Ha sido un mes caminando, día tras día. Fueron unos 750 – 800 km, paso tras paso. Gente estupenda sin fin han compartido el Camino conmigo (es un gran honor para mi). Incluso algún problema físico que pudo hacer que abandonara. Con tantos pensamientos,
… y, después de todo esto, un día, ve uno que sólo quedan unos metros por delante. Para terminar, para dar gracias. ¡¡¡Sólo unos metros!!! Hay una emoción especial que llega, y que no se puede describir,