Ven, déjate las prisas, sentémonos un rato. Ven, olvida el correr del mundo, saboreemos el instante. Ven, deja la racionalidad, abraza el sabor de una conversación relajada. Ven, deja tus preocupaciones al viento, rebrota de ti mismo. Ven, dejemos lugar a lo humano, … se tú mismo de nuevo.
Es sorprendente la naturaleza. Pero todavía más lo que es a veces nuestra interacción con ella, y muy especialmente en momentos cotidianas, y en los de mayor sencillez. ¿Quién no ha soplado un diente de león, y ha visto cómo se esparce en el aire? Estoy seguro de que a muchos nos ha maravillado esto de pequeños (y quizá no tan pequeños).
Estas pequeñas maravillas o magia de la naturaleza, siempre despierta una gran curiosidad en nosotros, por el mundo en que vivimos, por la Creación, por la Naturaleza.
Dedico esta foto a todos aquellos que viven de investigar y buscar de forma sana y con humilde sencillez, este precioso planeta donde vivimos.
Es el recuerdo, ese recuerdo de algún bello momento vivido, que aparece en nuestra mente de forma espontánea, cuando necesitamos ese respiro, ese aire, ese momento.
… ese recuerdo …
Son estos recuerdos los que más definen en nuestra propia memoria quiénes somos.
Navegando vamos, … no sólo en barca, y no sólo por el mar. Remando contra lo que nos frena, … las olas, las mareas, o incluso el simple avanzar. Y no sólo por el agua. Navegando seguimos, hacia el mar ….
… ¿qué buscas, marinero, cuando llegas al silencio del mar?
A veces no hay más remedio que ser ordenado para poder hace las cosas. Lo bonito es que salga belleza de ese orden. Son dos cosas que no tienen por qué ser opuestas.
Es más habitual que aquí encontréis tan sólo mis fotografías de Flickr. De todos modos, esta presentación aunque en inglés, me parece que tiene la suficiente importancia para ponerlo aquí y en cualquier sitio. De hecho, en SlideShare.com ha ganado el primer premio de su concurso anual.