Es fácil, que en una peregrinación haya tantas similitudes con la vida misma. Se va, paso a paso, caminando, coincidiendo con gente que entra en tu camino, gente que sale, gente que deja profundos recuerdos, vivencias de todo tipo, día tras día. Aparecen también ampollas y dificultades para andar, así como la lucha por seguir, por permanecer en el camino. Y la alegría y gratitud de seguir en él. Siempre hay algo que va tirando del peregrino, y que hace que se siga adelante, caminando hacia la meta, la plenitud. Igual en la vida misma.
Siempre en la humanidad, desde que tenemos consciencia, necesitamos preguntarnos acerca de nosotros mismos, acerca de nuestros orígenes, y por la vida. Hay una sed sin fin por la Sabiduría, por el conocimiento. Por comprender por qué estamos aquí y cómo es la Vida.
Esta es la entrada a la Universidad de Salamanca.
Se dice que no hay nada más pacífico que ver un niño durmiendo. Es incluso habitual, ver a la gente sonreir cuando están viendo su sueño. ¿Inocencia? ¿fragilidad? ¿simplicidad? Son los niños, quienes más viven el presente. Sin preocupaciones por el futuro. Sin cargas por el pasado. Simplemente el presente. Quizá es por esto por lo que duermen tan profundamente.
Siempre, los peregrinos han despertado toda clase de sentimientos en la gente. ¿Curiosidad? ¿recuerdos? ¿desconfianza, quizá? ¿respeto? ¿admiración? No es fácil entender por qué alguien caminaría estas grandes distancias, día tras día, durante el tiempo que sea necesario.
… cada peregrino lo sabe. Cada uno tiene sus motivos.
Caminar en la vida, sentimientos compartidos, risas prolongadas, sonrisas llenas de ayuda, amor, amistad, amore en la amistad … Tantas cosas se pueden condensar en una vida! … y en unos pocos momentos. Y el sabor, no sólo de un buen café, sino de gente especial,
Cada paso que damos, cada latido de corazón, … todos buscamos algo, todos queremos algo. Yendo a través de un camino sin retorno, llamado “tiempo” en la vida, o “Camino” en una peregrinación. Un peregrino nunca volvería sobre sus pasos, como en la vida no podemos volver en el tiempo. Con nuestros errores, nuestros aciertos. Con nuestras limitaciones, y capacidades. Siempre en busca. En busca de algo,
Cada paso puede probar a cualquiera, especialmente cuando hay dolor en cada movimiento. Y el dolor pone a prueba la paciencia. Y la constancia. Aparece una sutil pero gran fuerza de voluntad. Y pronto uno descubre que no es el dolor, pero estas virtudes humanas, que dan el coraje para continuar caminando.
El corazón supera las limitaciones físicas. Pero, … ¿qué llena el corazón?
A menudo se dice que cada uno sigue su propia dirección. Pero caminando, uno encuentra que otros son como tú mismo. Parecidos problemas, parecidas limitaciones, parecidas cosas que cargamos, parecidos deseos.
Nuestros pies. Nuestro transporte. Es lo que nos lleva a cualquier sitio, y más aún en una peregrinación. Al menos en un sentido físico. Antes o después uno descubre distintos transportes. No los físicos, sino que es el alma quien realmente viaja. Los pies necesitan descanso, pero nuestra alma sigue caminando.
El fado es un género musical. típico de Portugal, y más de Lisboa. Canta acerca del destino, acerca del fatalismo en la vida, acerca de echar de menos el hogar. Pero también acerca de la vida, y lo bonita que puede ser. Pronto vi que el fado no es sólo música, sino parte de cada portugués. Es parte de su alma. Y así son sus sonrisas.
¿Alguna vez conociste gemelos? Se comportan de un modo muy similar. Casi no pueden vivir sin el otro. Y también, parecen saber muy bien lo que el otro piensa.
There are some things, some behaviors in children that can be full of innocence, and yet remind of some funny adult behaviors. A glimpse into the future?
Hay algunas cosas, algunos comportamientos en niños que pueden estar llenos de inocencia, y aún recordar algunos comportamientos adultos graciosos. ¿Una mirada al futuro?